martes, 14 de marzo de 2017

Sobre el deporte.

He estado pensando mucho sobre los deportes últimamente y sobre lo poco que me gustan. Hace un par de años tenía un profesor de antropología en la universidad, vamos a llamarle Zerg. Zerg era un hombre muy consumado, académico, con aires de grandeza. Detrás de unas lentecillas modestas y pequeñas se escondía un rostro muy criollo; ojos pequeños, cejas delgadas, un corte de cabello modesto y nada excepcional, y una nariz más grande que el Salto Ángel. Zerg además de ser profesor era voluntario de los bomberos, o como sea que se le llame esa gente que hace voluntariado en el cuerpo de bomberos.

Zerg buscaba cualquier excusa para recordarnos que pertenecía al cuerpo de bomberos. Un día incluso apareció en el aula vestido de bombero. Fue la cosa más pretenciosa que había visto en mi vida entera, pero bueno, la verdad es que el hombre era un excelente tutor y cualquier delirio egocéntrico que tuviese era un derivado de su inteligencia, así que lo dejaba pasar.

Pasa lo siguiente:

Si había alguna cosa que le gustase a Zerg más que hablar de sus aventuras en el cuerpo de bomberos, era hablar de béisbol.

Lo hacía todo el día. Empezaba las clases hablando de béisbol. Terminaba las clases con alguna nota alegre hablando de béisbol. Durante los ratos muertos entre trabajos hablaba de béisbol con los alumnos. A veces lo veías llegar con una gorra de algún equipo de béisbol. A veces lo veías en los pasillos o en la cafetería, discutiendo sobre béisbol con sus colegas.

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Un día en específico, estábamos en clase discutiendo sobre temas de la psicología social y la sociología y entre el debate, surgió el tema del deporte como herramienta social. En efecto, el "deporte", sea cual sea, es una herramienta social muy fuerte. Te permite congeniar con tus iguales, compartir opiniones sobre temas saludables e inofensivos, promueve cierto nivel de competitividad (a veces hasta llegar a extremos, como el famoso tema de los carteles en Colombia) y, en general, nos ayuda mucho a ajustarnos a nuestro entorno. Incluso si no somos deportistas, si pasamos todo el día engordando y durmiendo, la simple actividad de ver el canal de deportes y enterarte del partido de turno, eleva tu habilidad conversacional inmensamente.

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Pero sucede que yo siempre he sido un maldito fenómeno de la naturaleza, destinado a pasar horas pensando en estas cosas que no tienen principio ni fin.

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Hace un par de años, recuerdo, venía de ver una película en el cine. Iba de camino a casa, había parado un taxi en la avenida, y como es de costumbre en mi país, iba en el asiento del copiloto. Me había tocado uno de estos taxistas conversadores, echadores de vaina, criollos a más no poder, más Venezolanos que un patacón. Yo, la verdad, no tenía muchas ganas de conversar pero bueno, cuando toca, toca. Todo iba bien hasta que el hombre en cuestión me pregunta que a cuál equipo le voy. "¿Equipo de qué?", le respondo yo. "De béisbol pues", me responde el taxista, a lo cual contesto: "No vale, yo la verdad no veo deportes. Me da un poco de ladilla, prefiero ver otras vainas".

El taxista me miró con cara de horror, como si de la nada hubiese visto un esperpento maligno surgir en alguna esquina. "¿No te gusta el béisbol?", me repite el hombre. "No, no me gusta", le repito yo. Luego de un par de minutos de silencio incómodo, el hombre en cuestión finalmente dice "Yo siempre he dicho que al que no le guste el béisbol no es Venezolano".

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A ver, ¿cómo hago para abordar este tema sin parecer un completo imbécil? No se trata de que haya ofendido mi sentido de pertenencia, evidentemente no, lo que me diga o me deje de decir el taxista de turno un día cualquiera no me afecta en lo más mínimo. No se trata, tampoco, de que tenga algo particular en contra del deporte. El acto en si, me parece majestuoso. Desde el inicio de los tiempos el ser humano ha demostrado su valor a través de proezas físicas impensables, desde atletas olímpicos hasta gladiadores romanos. No se trata ni siquiera del hecho de que a la gente le guste y sienta pasión por ello, lo cual me parece perfectamente entendible y hasta saludable.

Se trata, básicamente, del ostracismo. Se trata de que aquellas almas perdidas, como la mía, a las cuales nunca les llamó la atención ver hombres en pantalones cortos pateando una pelota de un sitio a otro. Se trata de la falta de entendimiento e inclusión a aquellas personas que prefieren dirigir su atención a cosas distintas. Y ojo, digo distintas, no mejores. Porque entiendo también que personas como yo solemos presentarnos como prepotentes y prejuiciosos, que al decir que no nos gusta el deporte, vemos a aquellos a quienes sí les gusta como seres inferiores y despreciables. Pero esto es también un mecanismo de defensa. Piénsalo, este taxista común, que no me conoce de nada, que no conoce ni de dónde soy, ni a dónde voy, ni nada sobre mi en lo absoluto, se atrevió a decirme que por mi desdén para con el béisbol no soy Venezolano.

Me voy a poner folclórico por un segundo:

Mamaguevo, becerro er coño. ¿Quién te crees tú? ¿Quién te crees que soy yo? ¿Tú sabes dónde nací yo, mamaguevo? En Cagua, mamaguevo. Me crié en Turmero, mamaguevo. Si yo fuese un sifrinito de Caracas que vive en el Hatillo, coño depinga, dime lo que quieras. Pero cuando yo nací en un mardito pueblo en el interior de esa mierda y viví ahí hasta mis veintiún años, no me puedes venir a decir que no soy Venezolano nada más porque no me gusta una verga que a ti sí. Mamamelguevo chico. Mámamelo en cruz invertida, maldito becerro. Ojalá te de sida.

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Pero bueno, volviendo al tema. Recuerdo que en una conversación con Zerg (mi anterior profesor de antropología, por si no te acuerdas), mencionamos este tema. Zerg reveló, para mi completo horror, que a él nunca le gustó el béisbol en realidad. La única razón por la que hablaba de ello constantemente era para demostrar lo eficaz que puede ser una herramienta social de este tipo. Puedes ser el intelectual más extraño y excéntrico sobre la tierra, puedes ser el individuo más detestable y arisco que pueda existir, puedes ser feo, puedes oler mal, puedes ser aburrido y tosco, soso, pendejo, mal hablado, ignorante, retrasado mental, pajúo; puedes ser la persona más detestable que ocupe espacio en el cosmos; pero si sabes de deportes, hacer amigos es muy fácil.

Esto me dejó, por falta de otra expresión, absolutamente perplejo. Y aquí es donde llegamos al meollo del asunto. La pregunta del millón de dólares: ¿Es necesario (y en última instancia, correcto) aprender sobre algo que no te gusta sólo para ser aceptado por una sociedad que es ultimadamente implacable, inexorable y despiadada?

Es esto lo que llevo preguntandome los últimos días. Hace unas semanas comencé a leer una novela de Andrzej Sapkowski llamada El Último Deseo. Esto es irrelevante en si, lo menciono sólo para que vean que soy un chico hip y cool que lee novelas poco conocidas de autores polacos. Lo que sí es relevante es el hecho de que, tras reiterados intentos de entablar una conversación sobre la novela con familiares, amigos, conocidos, colegas, etc- me he encontrado con un muro impenetrable. A la gente le importa muy poco (véase; nada) lo que tengas para decir sobre unas novelas de fantasía sobre algún mutante medieval que caza monstruos para vivir. A la gente, sin embargo, le interesa muchísimo lo que tengas para decir sobre el último chisme de la superestrella de turno, o del último divorcio de alguna celebridad olvidada, o de que viste a Messi en el aeropuerto hace unas semanas.

Muy a parte de mi opinión sobre estas cosas, que me parecen horrendas y vanales a más no poder, está el concepto de entendimiento e interés. Mira, a mi me importa un coño que si Jennifer López se operó una nalga, o la otra, o las dos. Me importa poquísimo. Me importa nada. Pero sí eres una persona allegada a mi, te lo juro que te voy a escuchar con todo el interés del mundo, por muy poco que me importe. Es más, si somos tan allegados que somos básicamente hermanos siameses, podría llegar hasta decirte en tu cara "marico qué mierda me estás contando callate la boca vale". Lo que no voy a hacer, sin embargo, es pretender vacíamente que me interesa y luego interrumpirte a la primera señal de algún otro tema de conversación. Esto se llama ser una persona decente. Se llama no herir los sentimientos de los demás. Yo sé que los juegos de video y los memes de internet no son el tema de conversación más interesante. Yo sé que no soy una persona extremadamente elocuente. Yo sé que las cosas que digo pueden ser increíblemente aburridas. Es precisamente por eso que me cuesta mucho contarle a la gente sobre cosas que me causan interés, y cuando lo hago, es porque considero que a esa persona podría interesarle un poquito, o al menos, podría ser lo suficientemente decente como para escucharme hablar.

Pero como verán, estoy acá, sentado, escribiendo. Saquen sus propias conclusiones, yo me voy a encerrar a llorar un rato.

-Daniel

martes, 7 de julio de 2015

Profundizando sobre Jurassic World

Por favor entiendan que Jurassic Park fue la primera película que vi de pequeño y fue y siempre será una de mis películas favoritas en el mundo.

Entiendan también que al ver esta película, me había desconectado mayormente de conversar sobre ella, sencillamente sabía que la reacción popular era divisiva. Tengo amigos que la amaron, tengo amigos que la odiaron. Pero lo que honestamente no me esperaba, fue la actitud tan odiosa y confusa por parte de la película. Lo gracioso es que de verdad me gustaron mucho los primeros 30 minutos o algo así. Al menos el primer acto fue extrañamente directo, con intenciones serviciales y preparando el terreno para que estos personajes cambiaran y crecieran. Pero de repente, todas esas intenciones se desvanecieron mientras que todo cambió de latigazo a 90 minutos continuos de ruido. Yo entiendo que muchos defienden que toda la acción por lo menos fue divertida, pero nunca lo sentí así. Simplemente se movía rapidamente de golpe a golpe con una intensidad monótona. Nunca hubo nada que te hiciera sentir como que había mucho en juego, sencillamente te hacía asumirlo obligatoriamente, resultando en una película completamente sin drama. Incluso la cinematografía fue plana y sobreiluminada. Todo resultando en una película que sólo se transforma en un intercambio sin sentido de escenas sin nada importante.

Peor aún, la historia se manifiesta en, creo yo, las caracterizaciones más confusas que he visto en un film de estudio reciente. Los personajes dan discursos largos sobre lo que piensan, pero a menudo los manifiestan en motivos dicotómicos. ¿Chris Pratt está en contra de usar dinosaurios como armas pero igual los entrena para ser usados como armas? ¿Ifran Kahn está enamorado de los animales y de lo grandioso de su parque, mientras simultaneamente está cansado de empujar los límites, pero en una escena en el laboratorio se descubre que aparentemente él también es cómplice? ¿Y la película no trata esto como una gran revelación ni nada por el estilo? El problema es que cuando la película revela esto, nunca se contextualizan estas opiniones en oposición. El Hammond original es un soñador, cuyos sueños lo dejaron ciego. Es tu mito de Ícaro común y corriente. Pero Ifran Kahn y Chris Pratt son como todos en esta película: tipo que no sé qué coño quiere nadie en ningún momento ni de donde salen sus opiniones. Verga, las actitudes de la película son completamente bipolares todo el tiempo. Nos empujan a llorar por la violencia sin sentido en contra de un brontosaurio (?) pero luego nos ponen una celebración arrechísima cuando le disparan a otros dinosaurios en la cara. Barajea las expectativas y las reglas y las actitudes de la audiencia para lograr lo que sea que quiere lograr en un momento dado.

Y la mayoría del tiempo, todo lo que parece querer decirte es que Chris Pratt es arrecho. Y coño, sí, Chris Pratt es arrechísimo, pero quien quiera que se supone que sea el personaje de Chris Pratt en esta película es decididamente todo lo contrario de arrechísimo, porque toda la misión del personaje no tiene sentido y tiene el desafortunado problema de meterse en un monton de vainas sexistas increíblemente raras. Porque ambos él y la película parecen castigar a cualquier mujer que se comporte de manera profesional y femenina, burlándose de los tacones altos, y es como si la película está constantemente recordándonos que él es sumamente mejor que ella (hasta de forma directa a traves de los dos sobrinos). ¿La película incluso reserva la muerte más grotesca y prolongada para quién? Para una mujer que se atrevió a ser bonita y ver al teléfono. ¿Ese es el karma? Compara la muerte del personaje Mr. Happy Warmonger de Vincent D'Onofrio. Es completamente sorda. No tiene sentido del karma o del significado. Lo cual es probablemente apto para una película que tiene uno de los besos más sordos desde Man of Steel. Y ultimadamente, por favor consideren el hecho de que su relación está enteramente predicada en que ella abandone su actitud dirigida a su carrera y que acepte lo arrecho que es el tipo. En serio, ese es su arco. ¡Y él ni siquiera tiene un arco porque es arrechísmo! A pesar de que su personaje es básicamente una contradicción ética andante.

¿Pero saben cuál es la peor parte? El film es impresionantemente cínico con respecto a su propia misión. Seguro, está lleno hasta el borde de servicio del "parque viejo" y cómo la gente debería sentir asombro y maravilla por los dinosaurios, pero después nunca expresa nada de ese sentimiento. Y lo raro es que el film es tan inflexible con respecto a tratar a los dinosaurios como personajes pero luego no tiene idea sobre cómo ganárselo (igual que los personajes de la película). Todo se manifiesta en dino-momentos que son la mismísima definición de "barato"y "transparente" porque no tienen personalidades que de hecho sean coherentes. De nuevo, es el latigazo de la intencion por un efecto momentaneo deseado. De hecho usan a los dinosaurios grandes descaradamente para una escena de "TRAIGAN AL TIRANOSAURIO ORIGINAL" completamente sin sentido que debería tener algo de peso, pero sale tan de la nada y el film no se lo gana. Peor todavía, menos se gana el hecho de que los dinosarios se vuelven los "guardianes" del parque (¿Aparentemente?) junto con uno de los velocirraptores (¿Por alguna razón?) y luego, no te estoy jodiendo, forman un equipo para pelear contra los dinosaurios que no nos gustan (¿¿¿¿¿¿??????). Y luego de que termina todo, ¿¿¿el tiranosaurio y el velocirraptor toman caminos separados asintiéndo cada uno a nuestros heroes humanos???

Miren. Mi problema no es con la lógica del asunto. Es una idea casi infantil que pudiese ser divertida en alguna otra película sobre monstruos peleando, pero es una idea que no entiende para nada ambos el final y el ethos del Jurassic Park original, con la cual está tan supuestamente enamorada y trata de imitar. Esta película te dice continuamente que estos son animales salvajes para los cuales nuestra existencia no es más que una mota de polvo pequeñita. Asi que, en vez de mostrar eso, transforma a los dinosaurios en asesinos vengativos con razgos humanos y motivos humanos o en héroes icónicos para nuestra propia indulgencia. Lo que significa que es parte del servicio bipolar de todo en la película. Y miren, no trato de decir que la película se hizo falsamente, pero estoy muy seguro de que se realizó falsamente. Lo que significa que, sí, es un producto final cínico. Especialmente porque nos dicen continuamente que el "¡woosh pum pam!" moderno es culpa de la audiciencia (junto con la gente que lo propaga). En verdad, nos dicen constantemente que los ruidos grandes y fuertes son lo único que desean nuestras mentes, pero en vez de trascender y defender la noción nostálgica del asunto, la película llena a la audiencia del "¡woosh pum pam!" cínico de vuelta (para luego recibir aplausos, aparentemente). No lo hace a propósito, pero la película odia con pasión a su audiencia y se odia a si misma.

Lo que, de nuevo, no es para implicar que la película se hizo para ser cualquiera de estas cosas. Colin Trevorrow ha sido sobre todas las cosas buena nota en la prensa, pero toda la película es una pesadilla a medio cocinar de cosas no intencionales. Porque sí, los comunicados feos sobre la humanidad o incluso el sexismo muy a menudo no son productos del intencionalidad vulgar. Son producto de falta de conciencia y esfuerzo. Es precisamente el tipo de película que sale cuando la gente piensa sobre momentos "cool" y singulares sin un solo pensamiento real sobre como todo encaja en la escala más grande del significado, contexto, identidad del personaje, o incluso el trazado de una historia. El film es como una bolsa que termina diciendo cosas mierderas; la mismísima encapsulación del mantra de "no pienses en eso", escrito en si mismo. Y a eso me refiero cuando digo que Jurassic World "te odia." Es el tipo de odio que no es para nada intencional. Una colección floja de lo sutil, lo insidioso, y lo profundamente dañino.

Es precisamente el tipo de cosa que hace que las conversaciones más grandes sean tan difíciles de tener porque yo sé que mucha gente pensó que la película fue buena. Encontraron que fue divertida, inocua, y adoraron esos momentos cools y singulares que yo opino que no están bien ganados. ¿Qué significa esto? Significa que están en desacuerdo con mi asesoramiento del asunto. Y eso es todo lo que debería significar. Pero mi severidad con la identidad del film también significa que la gente se ofenderá muy rápido por lo que digo, como si yo estuviese hablando sobre ellos y no sobre la película en mano. Todo es parte de un problema más grande sobre cómo tenemos que dejar de internalizar las discusiones sobre arte en general. Porque, sí, pueden ser cosas que nos dan verdadera alegría, de hecho probablemente las películas sean una de mis cosas favoritas en todo el mundo. Pero no pondría mi juicio sobre el valor de alguien en una discusión sobre películas. Alguien castigándome porque me encantó Mad Max: Fury Road jamás sería algo que me hiciese sentir "inferior." En vez, me pondría a discutir sobre la pasión y la funcionalidad y el alma que tiene esa película. Y eso es porque yo pienso que, como seres humanos, tenemos la capacidad de contextualizar.

Y sólo desearía que esta película tuviese la misma capacidad.

sábado, 24 de agosto de 2013

¿Por qué me gusta Papers, Please?

Como la mayoría sabrá, el mes pasado estuve de viaje en Norteamerica, y siendo el aficionado a los juegos de video que soy, traje conmigo una montaña de videojuegos. Llegué a Venezuela con ansias de convertirme en un ermitaño de las montañas. Y bueno, así fue. La cuestion es que de esa montaña, ha resaltado un título. Y es curioso como las cosas más simples, suelen ser las más impresionantes. Este título se llama, Papers, Please.


¿Sabes cuando juegas un FPS que dice ser sobre "¿Qué tan lejos llegarías para proteger a aquellos que amas?" o "el verdadero costo de una vida," o "ambigüedad moral," pero el juego en realidad solo consiste en dispararle en la cara a la gente? Y como, en tu cabeza, te preguntas, "Me pregunto que pasaría si un juego fuese diseñado al rededor de esos conceptos en vez de simplemente pegarlos con tirro a traves de una historia no-interactiva."

Bueno, Papers, Please es ese juego. Logra preguntar (y mas importante, no responder) cuestiones de deber, seguridad, privacidad, familia, egoismo, auto-interés, y moralidad, a traves de un set de mecánicas increíblemente simples y enfocadas, basadas en revisar papeles de tránsito y estampar pasaportes.

Y es espectacular.


El juego es básico. Momento a momento. Es una de esas cosas que si tratas de explicárselas a un amigo/a, o a alguien que no está interesado/a en juegos de video, quedarás sonando como un/a imbécil.

"Entonces, una persona entra y te da sus papeles de tránsito," tú dices. "Y entonces tienes que revisar toda la información para asegurarte de que no es contradictoria o falsificada."

"Ah," dice la otra persona mientras mira al rededor de la habitación buscando a alguien con quien hablar que no esté tan entusiasmado con estampar pasaportes. "Así que solo, como que, ¿le haces click a la información y el juego te dice si es correcta o no?"

"¡NO!" tú dices, saliva saliendo de tu boca con emoción. "NO. A veces solo son discrepancias pequeñas, como cuando alguien tiene aspecto de mujer pero su pasaporte dice Masculino, y le interrogas al respecto. Pero a veces, tienes que revisar las cosas con tu diario virtual que tiene un monton de información. Asi que si alguien dice que es de Antegria pero su pasaporte fue emitido en Haihan, puedes revisar tu diario y decir '¡A-Ha! Haihan queda en Impor, no en Antegria' y entonces, espera, ¿donde vas? porfavorregresa.

Bueno, sí. Suena aburrido. Pero, en realidad, el acto de revisar pasaportes es increíblemente satisfactorio gracias en parte a la excelente retroalimentación visual (el ka-chonc de cuando estampas "negado" en un pasaporte nunca deja de ser táctil y extrañamente satisfactorio), y al hecho de que encontrar discrepancias en los papeles te hace sentir como un puto genio. Para verlo de otra forma: imagínense las partes buenas de Phoenix Wright (encontrar y señalar inconsistencias en la corte) pero sin las partes mierdosas (la investigación de la escena del crimen). Así más o menos se siente estampar pasaportes.

Si eso fuese lo único que pasara en Papers, Please - si el juego fuese solamente sobre revisar papeles de tránsito cada vez más complejos - igual valdría tu tiempo. Pero es la manera en la que el desarrollador Lucas Pope combina esta jugabilidad con una narrativa y mecánica moral inteligente lo que hace que Papers, Please sea una obra maestra.

Cada vez que revisas un pasaporte correctamente, te dan algo de dinero. Al final del día, puedes gastar ese dinero en comida o calefacción para tu familia. Llegará un punto, en el cual los papeles de tránsito se vuelven tan complicados que, inevitablemente, comenzarás a cometer muchos errores. Esto se convierte en un problema porque cada pasaporte que con revisaste bien te quitará más y más dinero de tu paga diaria. Con la vida de tu familia en la línea y tu trabajo poniendose cada vez más dificil, el juego te pregunta - o sea, te pregunta, literalmente, a traves de las mecánicas - ¿qué estás dispuesto a hacer para obtener el dinero que necesitas? ¿tomarías un soborno de alguien sospechoso? ¿comenzarás a meter más gente a la carcel para que te den más del bono de los guardias de prisión? ¿harías con toda conciencia acciones deshonestas o cosas inmorales sólo para ganarte esas 10 luquitas extras que podrían permitir que tu familia coma esta noche? No hay respuestas correctas o incorrectas. El juego viene con 20 finales diferentes, así que nunca de verdad sientes que el juego te está juzgando - simplemente hay un montón de maneras diferentes de completar tus 31 días de servicio, no hay finales "correctos" o "incorrectos". Para ser un juego que se basa en estampar una de dos respuestas en pequeños pedazos de papel, te dan una espectacular cantidad de libertad en cómo escoges expresarte a tí mismo. ¿Eres un patriota a toda costa? ¿O le das prioridad a la seguridad de tu familia sobre todo lo demás?

Y ni siquiera he mencionado lo perturbador, y a la vez automatizado, que se siente procesar a un ser humano. Viendo los papeles de tránsito de alguien, tienes una mirada hacia sus vidas, a traves de un filtro diseñado por cualquier idiota del gobierno que llenó sus planillas (probablemente otro nadie cansado tratando de alimentar a su familia, igual que tú). Miras la descripción física de una mujer con cara de deprimida. Sólo contiene una palabra. "Sobrepeso". En una mano, marico - tenías una palabra para describir a esta mujer, y ¿esa fue la que escogiste? Que horrible eres, marico. Que horrible. Pero en la otra mano, no es incorrecto. La mujer es medio gordita, y si la descripción dijese delgada tendría que haberla confrontado sobre esa inconsistencia, y hubiese tenido que hacerle un examen de huellas digitales, lo cual me hubiese quitado tiempo de mi corto día, lo cual hubiese hecho que procesara menos gente, lo cual significa que me hubiesen pagado menos, lo cual significa que mi familia se hubiese podido morir, coño.

Hay una despiadada eficiencia en las cosas que haces en Papers, Please. Pero nunca se siente que es morálmente simplístico - No estamos en 1984. La primera vez que sometes a alguien a una búsqueda física (usando una cámara de rayos X que te muestra su cuerpo desnudo completo), te sientes asqueroso. Seguro, piensas, esto es una declaración sobre como la paranoia Americana después del 11 de Septiembre ha cambiada la privacidad personal por una ilusión de seguridad. Asi que, unos minutos después, una mujer llega con una discrepancia muy pequeña en sus papeles - los papeles dicen que pesa 88kgs, pero la escala dice que pesa 91kgs -  así que la dejas pasar, ya sea por negligencia o por filosofía personal. Estampas su pasaporte, "Aprovado", y, agradecida, la señora continúa a traves de los soldados justo detrás de ti.

Y entonces ahí detona los explosivos amarrados a su pecho, matando a los soldados.

Pudiste haber encontrado los explosivos, si la hubiese examinado con los rayos X. Pero no lo hiciste. Y por un error, tres personas están muertas, tu día terminó más temprano de lo que debería, y ahora tienes que decidir entre dejar que tu familia pase hambre o frío esta noche.

Sin mencionar que a pesar de la falta de verbos y de que el juego toma lugar siempre en la misma pantalla, Papers, Please es fascinantemente immersivo. No solo en términos de gráficos y música (aunque son muy buenos), si no que todos los elementos de "historia" del juegos son otorgados a traves de, bueno, del juego en sí. Jugándolo. No hay ningún video en donde conoces a un personaje importante que te dice una cosa importante. Solo están tú, tu cabina, y la gente que entra. Verás muchos personajes más de una vez, como a Jorji, el viejito super optimista que nunca logra tener sus papeles completos. O la prostituta asustada que te ruega - ruega - que no apruebes al hombre detrás de ella (aunque todos sus papeles esten en orden) porque está segura de que la venderá como esclava. Dependiendo de como trates a estas personas, la historia y tus recursos cambiarán. Tus elecciones de narrativa y jugabilidad son las mismas - no como en, no sé, Bioshock, en donde tienes La Jugabilidad (dispararle a la gente, recolectar recursos) y Las Elecciones Morales (las Little Sisters). El acto simple de estampar pasaportes con "Negado" o "Aprovado" funciona como ambas.

Hay una ironía brillante en Papers, Please. El acto de estampar pasaportes es simple. Este papel dice que eres de Enkyo, mientras este otro dice que eres de Vedor. Lo que significa, que estás mintiendo. El proceso es objetivo, matemático, y eficiente. Pero, ¿saber cuando romper la privacidad de alguien para proteger a otras personas? ¿saber cuando está bien aceptar un soborno si podria ayudar a sobrevivir a tu familia? ¿saber quienes de verdad son los buenos, y qué tan lejos estás dispuesto a llegar para ayudarlos? Estas preguntas son dificiles, subjetivas, y no se pueden responder. El que Papers, Please te pregunte ambas, no es nada menos que espectacular.


miércoles, 2 de enero de 2013

Deja de tratar de ser cool. Signo de exclamación.

La gente intenta demasiado ser cúl. Dirían cualquier cosa. Como cuando alguien dice, "PONLE UNA BOLSA EN LA CABEZA A LA PERRA ESA Y DALE POR ESE CULO". En realidad no quiere que lo hagas, solo trata de sonar depinga.

Pero te lo tomaste en serio. Ahora te estas cogiendo a una caraja con una bolsa en la cabeza. Y esto es un problema inmenso. Porque tu amigo no se preocupaba por la calidad de tu experiencia. Así que no te dijo que tipo de bolsa usar. Y todo este tiempo tu piensas que eres un semental porque ella está gritando. Solo que ya no está gritando. Ahora está ahí sofocada y sin vida. Y ahora le acabaste adentro a un cadáver. ¿Cómo te sientes ahora?

Todo el mundo trata demasiado. Piensan que son depinga. Todo el mundo se para en la mañana y pretenden que son mejores de lo que en realidad son. Como los imbéciles que dicen "literalmente" todo el tiempo. Lo que dicen ni siquiera es literal en realidad. E incluso cuando lo es, es redundante terminar una oración con "literalmente".

"Marico, habían 16 personas en mi carro... Literalmente". Por supuesto que es literal. ¿Qué más podría ser? "Marico, habían 16 personas en mi carro... Trascendentalmente". Se supone que quieres hacer que tu historia sea más impresionante, pero nadie estaba impresionado para empezar. Metiste 16 personas en tu carro. Esa vaina es peligrosa. No lo hagas.

O la gente que alardea de cuantas cervezas se han tomado. Eso no es algo de lo que alardear. No hay nada más patético que escuchar como alguien trata de demostrar qué tan depinga es diciendo lo patético que es. Mata a un oso grizzli y despelléjalo con los codos. Cójete a 8 carajas en 10 segundos. Esas son cosas de las que puedes alardear. Del resto, deberías ser honesto de cuán patético eres. El fracaso honesto es mucho más entretenido que el éxito de mentira.

O cuando la gente termina oraciones con la palabra Punto. "Mi papá tiene la casa más grande del mundo. Punto." Marico, yo sé hablar. Sé escribir también. No necesitas puntualizar oralmente para mi. Porque nunca escuchas a nadie decir "Signo de interrogación de apertura. Marico, tienes chicle. Signo de interrogación de cierre." Nadie hace eso. ¿Por qué diría la puntuación en voz alta? "Voy a la ferreter i con tilde a coma con mi mochila coma para comprar herramientas para matar gente punto punto punto". Y por cierto. Tu papá viola niños.

O tal vez solo busco razones para odiarlos. El otro día estaba caminando, estaba distraído, y un tipo que estaba detrás, algo apurado, no podía pasar. Comenzó a murmurar cosas. Me dije a mi mismo "Que me lo mame. Este mamagüevo. Que se mame un camión de bolas." y caminé un pelo más lento para que se arrechara.

Pude haber hecho su vida más fácil. Pude haberme apartado para que el siguiera. Mis intenciones eran buenas, pero justifiqué ser malo asumiendo que este tipo era un hijo de puta y no merecía pasar, solamente para obtener lo que yo quería. Encontrar una razón para ser un imbécil es fácil. La verdad es, él probablemente es una buena persona, y yo soy una buena persona, pero de alguna manera, ambos hicimos que la vida del otro fuese un poquito más mierda. Siempre hacemos que nuestras vidas sean más mierdosas, un encuentro a la vez.

PD:

Como sabrán, hace unos días comencé un nuevo blog, un blog de feels, un blog donde puedo ser maricón y ustedes no me importan. Pero este blog sigue aquí. Rantings of an Average Joe no es donde pongo cosas bonitas. Es donde me quejo incesantemente de ustedes, gente insufrible. Todavía los odio. (Y todavía tengo delirios de ser una celebridad de internet).



jueves, 18 de octubre de 2012

¡¡¡Hipster!!!

Es hora de hacernos una pregunta, declaración, comentario, cosa.

HIPSTER. Tú conoces la palabra. Yo conozco la palabra. Y esta entrada trata sobre lo que opino de esta palabra, su uso, y la cultura de personas a quienes describe. Ahora, incluso a pesar de que el termino "hipster" describe algo muy específico, hasta un tipo de contra-cultura de personas que precede a los años 40', la cual, de hecho, filosóficamente, tiene mucho en común con el hipster moderno; diría yo que en estos tiempos este término se utiliza de manera muy liberal. Incluso puedes ir en este momento a Google y encontrar una definición enciclopédica del hipster moderno.

Con balas hablándote de un gran énfasis en la autenticidad, una actitud o estilo de vida despreocupado, y un cierto tipo de moda y amor por la musica underground.

Pero el problema yace en que la persona que utiliza este término no está parando a revisar el diccionario de definiciones para doble-chequear lo que significa, antes de usar la palabra.

En vez, cuando escucho a alguien decir la palabra Hipster, a mi, a alguien más, ya sea en linea o en persona; es un insulto. Es una calumnia cultural. Y me siento un pelo mal por aquella persona que utilice este término de esta manera, porque los sentimientos detrás de un uso como este, son usualmente bastante sucios.

Cuando alguien utiliza el término, lo hace para de-legitimar las preferencias de esa persona, ya sea en ropa, música, o estilo de vida.

Burlarse de alguien o etiquetar a alguien sólo por sus preferencias en un cierto estilo musical de una manera maliciosa, me parece bastante imbécil tonto. Especialmente cuando te das cuenta, e investigas un poco, que las preferencias musicales de una persona tienen muchísimo que ver con su: raza, edad, de donde vienen, su género, y básicamente todo su maquillaje genético en general.

Cagarse en el gusto de alguien utilizando una etiqueta de "un tamaño para todos", para mi, usualmente dice más sobre el insultador que sobre el insultado. Porque usualmente la palabra hipster es lanzada como un insulto hacia una persona quien está disfrutando de algo de lo cual el insultador no puede apreciar, entender o derivar alegría de.

Y la ironía más grande en el uso de la palabra hipster, (los hipster aman la ironía I'M KIDDING) es que es utilizada como insulto hacia aquellos que podrían ser considerados hipsters por personas más orientadas hacia la corriente principal. Lo que quiero decir es que ser "hipster" es relativo. Todo el mundo, incluyendote, es el hipster de alguien más.

Moraleja: No trates de convencerte de que tienes la autoridad de etiquetar a alguien de punketo, o de metalero, o de hippie, o de hipster, y luego arrojar a la basura las cosas que esa persona valora. Puede que hayas tenido una mala experiencia con un metalero esnob, o un elitista del hip hop, o un hipster vacio, pero no significa que todos dentro de esa subcultura son así. La estás cagando.

Y eso, estoy seguro de que muchos hemos usado la palabra hipster como insulto antes. Todo va a estar bien, el mundo no se va a acabar, it's cool bro. Aprendamos de esto, es tiempo de sanar. Vamos a olvidar todo esto, seamos nosotros mismos, y concentrémonos en ser las mejoras personas que podamos ser.

Nigger.

miércoles, 17 de octubre de 2012

I AM ENTITLED TO EVERYONE'S OPINION

En este mundo existen dos tipos de opiniones que importan.

Objetivas, y subjetivas.

Listo. Esto no es debatible. Tu opinión sobre un tema en específico puede ser objetiva, o subjetiva.

"La objetividad es la cualidad de lo objetivo, de tal forma que es perteneciente o relativo al objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir (o de las condiciones de observación) que pueda tener cualquier sujeto que lo observe o considere." -Wikipedia

"En la teoría del conocimiento, la subjetividad es la propiedad de las percepciones, argumentos y lenguaje basados en el punto de vista del sujeto, y por tanto influidos por los intereses y deseos particulares del mismo." -Wikipedia

Ahora que ya repasamos esto, vamos al tema principal.

El día de hoy hablaremos de Taylor Swift, porque aparentemente decir algo sobre ella que no sea "DIOS MIO ES PERFECTA", o se le parezca, es universalmente controversial. Y a mi me gusta lo controversial.

Como sabrán, el día de hoy, Miércoles 17 de Octubre del año 2012, salió ilegalmente en la internet una copia digital del "nuevo" álbum de Taylor Swift, RED. Ahora, un foro el cual yo frecuento muy a menudo, publicó un enlace a la descarga de este álbum, y propuso un "listenalong". Todos descargamos el álbum, y a cierta hora lo escucharíamos al mismo tiempo, en sincronización con los demás. Comentar, conversar, lo bueno y lo malo del álbum.

Es gracioso, porque este foro en particular golpea a la música que pueda ser considerada "mainstream" por algunos.

Pero a diferencia de muchos, en este foro se conoce la diferencia entre objetividad y subjetividad.

Opiniones dichas, insultos lanzados, risas a carcajadas, y fin. Ahí se acabó todo. Se acabó el álbum y todos consideramos que objetivamente el álbum carece de diversidad temática y musical, al punto de volverse aburrido. Sin embargo, es bastante "catchy" (como debería ser todo álbum de música Pop). Y aquí es donde entra lo subjetivo. A algunos les encantó, otros lo odiaron. Cuando alguien decía "Esto es música de plebeyos", se respondía "Los patricios también podemos disfrutar de un álbum Pop de vez en cuando y de cuando en vez". Fácil. Sencillo.

Marico, a mi me gusta que jode Damien Rice. Es uno de mis cantautores favoritos. Me parece que sus letras son increíbles e incluso admito que he llorado con algunas de sus canciones. Pero el tipo es un músico de mierda. El tipo es el arquetipo perfécto de cantautor sufrido y llorón. Hasta él mismo lo admite, en su canción Childish "I'm a stormy little singer/an unstable little swinger/With a big rip in the arsehole of my flares". Es posible --sin reprimir el romanticismo del todo-- tomar tu corazón roto y hacer que sea artístico, interesante, dinámico. Pero no, este tipo trae a la mesa un espectro de música sobreexcitado y acústico que se puede escuchar en cualquier café de aquí a Japón. El infinito wannabe de Bob Dylan, de Neil Young. Claro, tiene una voz excelente, y es un guitarrista muy capáz, pero su música es decadente y aburrida. No es nada nuevo. Es más de lo mismo. Y en mi opinion objetiva, ni O, ni 9 se merecen la popularidad que tienen.

Sin embargo, tengo la discografía completa de este tipo, B Sides, presentaciones en vivo, y todo lo demás. Sin embargo, sigo eskimofriends.com diariamente para saber cuando, si algún día, habrá un álbum nuevo, y no pierdo la oportunidad de ver un video de algun cover, o alguna canción inédita, aunque esté grabado desde un teléfono. Sin embargo, para mi O y 9 son obras maestras. Sin embargo, subjetivamente, Damien Rice es el mejor cantautor del mundo, y todos ustedes me lo maman en retrocruce ida y vuelta.

¿Ven lo que acabo de hacer? Acabo de criticar a un mismo artista de dos maneras. Sin sesgarme por mis propias opiniones, fui capáz de dar un recuento de lo bueno y lo malo, objetivamente. Porque sin importar cuanto me guste su música, cuando algo es malo, es malo. No hay doble-estándares. No hay "Tu opinión es tuya". Cuando algo es objetivo, es objetivo. Es final.

Pero no. El problema es que en esta sociedad indulgente está la regla de "lo que a mi me gusta es bueno y lo que a ti te gusta es malo". RED es un álbum soso, mediócre como mucho. Taylor Swift tiene una voz de primera, y sus capacidades como compositora son admirables. Pero como dije anteriormente, toda su música es monotemática. Siempre hablando de una relación, de un novio, de un rompimiento, un guayabo, una vaina. Sin variar del Pop o el Country. Es una artista de cartelera, con muchísimo talento, pero atada por las concepciones de la música como objeto de producción masiva. Esa es una opinion objetiva.

Ah, pero no, TAYLOR ES DEMASIADO HERMOSA EN LA VIDA ES MI IDOLO E SLA MEJOR CANTANTE DEL MUNDO QUIEN TE CREES TU UN EXPERTO DE LA MUSICA O ALGO MARICO OSEA ES TU OPINION PERO OBVIAMENTE ES LA MEJOR CANTANTE DEL MUNDO PORQUE YO LO DIGO PORQUE OBVIAMENTE SOY MAS INTELIGENT.

Aqui no se trata de quien es más inteligente, o de quien sabe más de música. Yo, en lo personal, subjetivamente no tengo opiniones sobre Taylor Swift. Es una artista más del montón, y si no vuelve a sacar un álbum más en su vida, la mia no sufriría mayor cambio.

Pero la gente no sabe tomar crítica. Ni objetiva, ni subjetiva. Al Venezolano le da arrechera que le lleven la contraria. Si a mi me gusta algo y a ti no te gusta, entonces obviamente tu gusto es de mierda y eres un maricón y yo soy mejor que tú. Si a mi me gusta algo y tú lo criticas, entonces eres un maricón que no sabe de lo que esta hablando y se cree más que los demás cuando no sabe un coño de la vida.

Putos, putos todos.

sábado, 15 de septiembre de 2012

I SAID I'D WRITE A BLOG POST ABOUT GRACE

AND SO I DID.

































SHE HAS NICE TITS.


























SHE'S ALSO A PRETTY COOL GIRL.



























 ACTUALLY, SHE'S AWESOME.



















like her tits. GET IT. 

-Daniel